Mensaje: Con el apoyo de los amigos y la confianza en uno mismo, es posible superar nuestras inseguridades y brillar.
Valores: Amistad, paciencia, empatía, confianza, superación, creatividad, aceptación, comunicación.
Tiempo de lectura: Aproximadamente 2 minutos

El perico Pepe-pepé

En una casa en el campo vivía un perico llamado Pepe-pepé, famoso por su brillante plumaje… y por su tartamudez. Cada vez que intentaba hablar, las palabras se le enredaban en el pico:

—“P-pe-pepe… ¡pe-perico s-soy yo!”

Los niños de la casa reían con ternura, pero Pepe-pepé se sentía avergonzado. Deseaba poder hablar claro y hacerse entender como los demás.

En ese mismo hogar vivía Tomás, un gato elegante y callado. Al principio observaba a Pepe-pepé con desdén, pero pronto notó la tristeza tras sus intentos fallidos. Entonces, con inesperada gentileza, le ofreció su ayuda.

—“No todo se dice con palabras,” le dijo Tomás. “Ven, te enseñaré otra forma de hablar.”

Día tras día, el gato enseñó al perico a comunicarse con movimientos, gestos y hasta sonidos en clave. Juntos inventaron un código de silbidos que los niños aprendieron también. Pronto, el perico tartamudo se volvió el más ingenioso del lugar.

Y lo más curioso: a medida que ganaba confianza, Pepe-pepé comenzó a hablar mejor. Su tartamudez no desapareció del todo, pero ya no lo detenía. De hecho, pronto se convirtió en un cuentachistes. Todos los fines de semana, contaba historias divertidas frente a los niños y abuelos, y hasta se burlaba de sus antiguos tropiezos con orgullo.

Así, lo que fue motivo de burla se transformó en talento. Y todo gracias a un amigo que lo ayudó a ver que su voz no estaba rota… solo necesitaba tiempo para florecer.

Moraleja

Con paciencia y apoyo, incluso la voz más temblorosa puede convertirse en la más fuerte.