Mensaje: La verdadera belleza está en el interior y el amor nace del corazón, no de la apariencia.
Valores: Amor, aceptación, bondad, empatía, autenticidad, humildad.
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El príncipe feo

En el reino de Aurelia, gobernaba un rey sabio y justo, pero su hijo, el príncipe Enrique, era un joven de apariencia poco agraciada. Su nariz era grande y ganchuda, sus orejas eran enormes y sus dientes estaban torcidos. A pesar de su apariencia, Enrique era un joven bondadoso y compasivo, siempre dispuesto a ayudar a los demás por sobre todas las cosas.

Un día, el rey le dijo a Enrique que estaba listo para formar su propia familia, y que debía encontrar a una esposa para compartir una vida con mucho amor, apoyo incondicional y trabajo en equipo. Mujeres de todo el reino acudieron a la corte para cortejar a Enrique, pero ninguna captó su atención.

Finalmente, llegó una bella princesa llamada Isabel, que era conocida por su nobleza y su inteligencia. Enrique se enamoró de ella de inmediato, pero sabía que su apariencia no era suficiente para atraerla. Isabel no se dejó impresionar por su condición de príncipe. En cambio, se centró en la personalidad de Enrique, su bondad y su compasión. Se enamoró de él por lo que era, no por cómo se veía.

Cuando el rey anunció que Enrique e Isabel se iban a casar, el reino se llenó de alegría. Todos estaban encantados de que su príncipe hubiera encontrado una esposa leal, que lo amaba por lo que era.

La boda de Enrique e Isabel fue un acontecimiento grandioso. El reino entero celebró la unión de la pareja. Enrique e Isabel reinaron juntos durante muchos años, trayendo paz y prosperidad a su pueblo.

Y así, el príncipe feo demostró que a veces, la belleza no es más que una ilusión y algo relativamente pasajero, y que lo que realmente importa para amar a una persona es la pureza que hay en su corazón.