| Mensaje: | Lo que importa en una persona no es su apariencia exterior, sino su bondad y cómo trata a los demás. |
| Valores: | Humildad, respeto, prudencia, autenticidad, amabilidad, sabiduría. |
| Tiempo de lectura: | Aproximadamente 2 minutos |
La ratita presumida
Cuento popular de la tradición oral española
Érase una vez una ratita chiquitita que era muy presumida.
Un día, barriendo la calle, encontró una moneda de oro.
—¿Qué me compraré con esta moneda? ¿Un caramelo? No, no, no, que es muy dulce. ¿Un broche? No, no, no, que si me pincho me va a doler un montón. ¡Ya lo tengo! Me compraré un lazo para estar guapísima.
Fue a la tienda y compró un lazo rojo. Al volver a casa, se lo puso en la colita. ¡Le quedaba precioso! Y se asomó a la ventana para que todos la vieran.
Al poco rato pasó un perro, que al verla dijo:
—Ratita, qué guapa estás. ¿Quieres casarte conmigo?
—¿Y por las noches qué harás? —preguntó la ratita.
—¡Guau, guau, guau!
—¡Uy, no, no, no, que me asustarás! ¡Vete, vete!
Y el perro se marchó.
Después pasó un gato, que al verla dijo:
—Ratita, qué guapa estás. ¿Quieres casarte conmigo?
—¿Y por las noches qué harás?
—¡Miau, miau, miau!
—¡No, no, no, que me asustarás! ¡Vete, vete!
Y el gato también se marchó.
Por fin llegó un ratoncito, que al verla dijo:
—Ratita, qué guapa estás. ¿Quieres casarte conmigo?
—¿Y por las noches qué harás?
—¿Yo? Dormir y callar.
La ratita se quedó pensando. El perro y el gato solo hablaban de su lazo, pero el ratón la había mirado con cariño y la trataba con respeto.
—¿Sí? —preguntó otra vez.
—Sí.
—Pues contigo me voy a casar.
Y se casaron y fueron muy felices, porque la ratita entendió que lo que importa no es lo bonito que se ve alguien por fuera, sino lo bueno que es por dentro.