| Mensaje: | Cada quien tiene talentos únicos, pero la verdadera magia sucede cuando trabajamos juntos como un equipo. |
| Valores: | Trabajo en equipo, respeto, cooperación, aceptación, unidad, solidaridad, alegría. |
| Tiempo de lectura: | Aproximadamente 5 minutos |
La carrera de los renos de Santa
Hace mucho tiempo, en el Polo Norte, Santa Claus se preparaba para la gran noche de Navidad. Los regalos estaban listos, los duendes habían terminado su trabajo y todo estaba casi a punto… excepto una cosa: ¡los renos estaban discutiendo quién era el más rápido y el mejor para liderar el trineo!
—¡Yo soy el más veloz! —dijo Brioso (Dasher), trotando de un lado a otro—. ¡Nadie me gana cuando se trata de rapidez!
—Pero yo bailo con más elegancia en el aire —respondió Bailarín (Dancer), girando con un salto perfecto.
—¡Ja! Yo soy el más ágil —dijo Alegre (Prancer), saltando y zigzagueando entre los copos de nieve.
—Pero yo soy la más juguetona y divertida —añadió Juguetona (Vixen), sonriendo y haciendo volteretas en el aire.
Cometa (Comet), siempre tranquilo y amistoso, dijo:
—Lo importante no es quién es el mejor, sino que trabajemos en equipo para repartir los regalos.
Pero Cupido (Cupid), el reno de corazón más grande, exclamó:
—¡Exacto! Todos somos especiales. ¿Qué haría Santa sin nuestro amor y trabajo juntos?
Sin embargo, Trueno (Donner) y Relámpago (Blitzen), los más fuertes del grupo, dijeron al unísono:
—¡Pero nosotros somos los que damos poder al trineo con nuestras fuerzas y truenos!
Todos comenzaron a hablar al mismo tiempo, hasta que de repente se escuchó una voz profunda y alegre:
—¡Ho, ho, ho! ¿Qué está pasando aquí?
Era Santa Claus, que los miraba con una sonrisa bajo su barba blanca.
—Parece que tenemos una pequeña discusión —dijo Santa—. Pero hay una forma de resolverlo: ¡una carrera amistosa!
Los renos saltaron de emoción. ¡Una carrera! Sería una manera perfecta de mostrar sus habilidades y, al mismo tiempo, divertirse.
La gran carrera de los renos
Los duendes colocaron un gran arco de salida y decoraron el cielo con luces mágicas. Los renos se alinearon: Brioso, Bailarín, Alegre, Juguetona, Cometa, Cupido, Trueno y Relámpago. Todos estaban listos.
—A la cuenta de tres —dijo Santa—: ¡Uno… dos… tres!
Los renos salieron disparados. Brioso tomó la delantera al inicio con su increíble velocidad, pero Bailarín empezó a moverse con elegancia, sorprendiendo a todos al girar en el aire. Alegre se adelantó después con su habilidad para esquivar nubes, mientras Juguetona hizo reír a todos al saltar y dar volteretas graciosas.
Cometa volaba relajado y sereno, saludando a los duendes que animaban desde abajo. Cupido se detuvo un momento para ayudar a una pequeña estrella que se había caído del cielo, y Trueno y Relámpago aceleraron juntos, creando truenos y destellos de luz que iluminaban la noche.
Cuando llegaron a la meta, Santa Claus ya los estaba esperando.
—¡Ho, ho, ho! ¡Eso ha sido increíble! —dijo con entusiasmo—. Cada uno de ustedes tiene algo especial, y eso es lo que hace que el trineo funcione. No hay un solo ganador, porque todos son importantes.
Los renos sonrieron, comprendiendo que Santa tenía razón. Brioso era el más rápido, Bailarín el más elegante, Alegre el más ágil, Juguetona la más divertida, Cometa el más tranquilo, Cupido el más cariñoso, y Trueno y Relámpago los más fuertes. Juntos eran invencibles.
—¿Y ahora? —preguntó Juguetona.
—¡Ahora a prepararse para la gran noche! —dijo Santa—. Recuerden que los niños del mundo nos esperan.
Y así, los renos de Santa volvieron a sus posiciones en el trineo, listos para la aventura más importante del año. Y aunque discutieron al principio, esa noche volaron más unidos que nunca, llevando regalos, sonrisas y magia a todos los rincones del mundo.
Moraleja
Todos tenemos talentos únicos y especiales, pero cuando trabajamos juntos en equipo, podemos hacer cosas mágicas.