| Mensaje: | Hasta quienes parecen aterradores pueden tener un gran corazón y solo necesitar cariño. |
| Valores: | Empatía, Amabilidad, Aceptación, Alegría, Amistad, Tolerancia. |
| Tiempo de lectura: | Aproximadamente 2 minutos |
El día en que los zombies quisieron un abrazo
En un pueblito llamado Villaverde, vivía un niño llamado Tomás que amaba los videojuegos de zombies. Un día, mientras jugaba, un rayo cayó sobre su consola y ¡puf! Los zombies del juego salieron de la pantalla.
Pero estos zombies eran diferentes. No querían cerebros, ¡querían abrazos! El zombie grandote, Gruñón, dijo: “¡Queremos apoderarnos del mundo… con abrazos!”.
Tomás, un poco asustado, pero curioso, les dio un abrazo a Gruñón. ¡Y Gruñón se puso a bailar de alegría! Los otros zombies, viendo esto, también pidieron abrazos.
La noticia se extendió por Villaverde y todos empezaron a abrazar a los zombies. Los zombies, llenos de felicidad, empezaron a ayudar a la gente: Gruñón arregló el tejado de la abuela, la zombie Lila cuidó el jardín del parque y el zombie Saltarín hizo reír a todos con sus chistes.
Los zombies se volvieron tan populares que los invitaron a la fiesta del pueblo. Hicieron un concurso de baile zombie y ganaron todos los premios.
Al final del día, los zombies, cansados de tanto bailar y abrazar, decidieron volver al videojuego. Le dieron un último abrazo a Tomás y ¡puf! Desaparecieron.
Tomás se quedó con una gran sonrisa y un montón de amigos zombies en su videojuego. Y así, Villaverde aprendió que hasta los zombies más gruñones solo necesitan un buen abrazo.
Fin.