Mensaje: La verdadera amistad y aceptación nacen al ver más allá de las apariencias.
Valores: Amistad, Aceptación, Bondad, Empatía, Autoestima, Integración, Valentía.
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Orson, el ogro solitario

En lo más profundo de un bosque encantado, vivía un ogro solitario llamado Orson. A pesar de su apariencia imponente, era un ser gentil y bondadoso, pero su naturaleza tímida y su aspecto intimidante lo habían aislado del resto del mundo. Orson vivía en una pequeña cabaña escondida entre los árboles, donde pasaba sus días leyendo libros y observando la naturaleza. Soñaba con tener amigos, pero su timidez e inseguridad por su aspecto le impedía acercarse a los demás.

Un día, mientras caminaba por el bosque, Orson se encontró con una pequeña criatura llamada Pip. Pip era un duende juguetón y curioso, que se sintió atraído por la bondad y generosidad del ogro. A pesar de su apariencia diferente, Pip vio más allá de la piel verde y los colmillos de Orson, y se hizo amigo de él. El ogro preparaba deliciosos bocadillos y el duende  contaba ocurrentes cuentos y chistes que les hacían reír demasiado.

Con la ayuda de Pip, Orson comenzó a salir de su escondite y a interactuar con el mundo exterior. Aprendió a jugar con los animales del bosque, a cantar canciones y a contar historias también. Poco a poco, su timidez comenzó a desaparecer y su corazón se llenó de alegría.

Un día, mientras Orson y Pip estaban jugando en el bosque, se encontraron con un grupo de niños que estaban perdidos. Estaban asustados y no sabían cómo volver a casa. Orson los ayudó a regresar a sus hogares. Los niños estaban agradecidos con él y le contaron a sus padres sobre su aventura. Al escuchar la historia, los padres decidieron visitar a Orson para agradecerle.

Cuando llegaron a la cabaña de Orson, se sorprendieron al ver que no era un ogro aterrador como lo imaginaron, sino un ser amable y gentil. Se disculparon por haberle temido y le dieron las gracias por haber ayudado a sus hijos. Orson, conmovido por la bondad de los humanos, se dio cuenta de que no era tan diferente a ellos y que merecía ser aceptado por quien era.

A partir de ese día, Orson se convirtió en un miembro muy querido de la comunidad humana y animal. Los niños y los animales del bosque lo buscaban para jugar y escuchar sus historias, y los adultos lo elogiaban y respetaban por su bondad y sabiduría para cuidar de todos ellos. Orson finalmente había encontrado su lugar en el mundo, y su vida estaba llena de alegría y amistad.